Existe un libro titulado “Historia de la Acuarela Catalana”, editado por su propia autora Elisa Vives de Fàbregas en 1980, que nos habla ampliamente de los orígenes del procedimiento de la pintura a la acuarela en diferentes civilizaciones antiquísimas y su evolución en épocas más cercanas, como expresión artística personal de grandes acuarelistas de diferentes países, entre ellos el nuestro, hacia el siglo XIX. Anteriormente la acuarela se empleaba casi únicamente para iluminar el dibujo.

Tuvo mucha influencia el que se dijo la escuela catalana.
Los orígenes de la Agrupación de Acuarelistas de Cataluña los tenemos que buscar en la segunda mitad del siglo XIX. Al pie del logotipo en varios impresos se viene haciendo constar en 1865 cómo al del nacimiento de la entidad.
En principio fueron unos cuántos pintores que tenían predilección por la acuarela y se pusieron de acuerdo para reunirse en un taller sin adoptar ningún nombre social ni formalización asociativa. Había artistas como Tomàs Moragas y Torras, Mauricio Vilomara y Virgilio y Lluís Labarta y Grañé. Al lugar que utilizaban lo denominaban “Taller el Embudo” y estuvieron hasta el año 1879. Otros componentes fueron Rosend Nobas, Eussebi Planas, Josep Lluís Pellicer, Manuel Moliné y Sadurní Deop, todos con ánimos para hacer cosas.

Llegó un momento en qué desapareció aquel taller y la mayoría de socios pasaron a utilizar una sala del denominado Fomento de la Producción Nacional. Aquí hubo nombres como Ramon Alorda, Ramon Amado, Ramon Bellver, Enric Cusachs, Emili Cassals, Antoni Caba, Lluís Labarta, Rossend Novas, Eusebi Planas, Agustí Rigalt, Joan Vila Cinca, Miquel y Tomàs Moragas y otros artistas que sentían la acuarela, pero que también realizaban actividades artísticas con otros procedimientos.

La entidad de la cual ocupaban aquella sala se fusionó con otra y al quedarse sin local, los acuarelistas decidieron constituir un centro propio. Y a tal fin alquilaron un piso alto de la casa de la Canonja, denominada también de la Pia Almoina, porque durante muchos años fue Casa de Caridad. Y fue en 1881 cuando se utilizó el nombre de Centro de Acuarelistas, con Tomàs Moragas como presidente. Y a la junta Octavi Bellver, Eudald Canivell, Flotats, Cusachs y Ferrer Soler.

Tomàs Moragas no pudo dedicarse mucho al Centro de Acuarelistas, porque en 1882 le fue encargada la creación de la escuela de Artes y Oficios de Vilanova i la Geltrú. Y entonces ocupó la presidencia Josep Lluís Pellicer.

La entidad siguió adelante con varias alternativas, con cambios de local social y con socios partidarios de ampliar las actividades y cambiar el nombre para acoger toda clase de procedimientos en la pintura, además de escultura, cerámica, etc.

El año 1887 se acordó que el nombre de la nueva entidad sería “Círculo Artístico”. Hubieron más cambios de local social muy entrado el siglo XX, con la convivencia de los acuarelistas con pintores al aceite, escultores y ceramistas, hasta que en 1919 los primeros decidieron independizarse, creando la Agrupación de Acuarelistas de Cataluña que desde entonces los reúne.

El 2 de marzo de 1919 se reunieron en un local de la calle del Pi, nº 1, 1er. piso, (la Academia Baixas) para la constitución de la Agrupación de Acuarelistas de Cataluña. Se acordaron los Estatutos y el reglamento de la misma, aprobados por el Gobierno Civil y queda nombrada la siguiente Junta Directiva: Presidente: Joan Baixas, Vicepresidente: Joan Llaverias, Secretario: Manuel Grau, Vice-secretario: Antón Queralt, Tesorero: Pau Sabater, Vocales: Lepold Roca, Manuel Mensa, Genís Capdevila, Salvador Alarma y Josep Civil.

Dos meses después se celebró una primera exposición de los socios bajo la nueva denominación, a la sala Parara, en la cual participaron 25 artistas con un total de 107 obras. En un lugar de honor, acuarelas de artistas ya entonces traspasados: Tomàs Moragas, Bonaventura Pollés y Joan Planella Rodríguez. Y destacando los acuarelistas de la época Salvador Alarma, Joan Baixas, Llorenç Brunet, Josep Civit, Josep Cuchy, Angel Femenia, Francesc Galofré Oller, Joan LLaverias, Joan Sabaté y Domingo Soler. La exposición recibió muchos elogios de la crítica.

La Agrupación de Acuarelistas de Cataluña ha seguido una larga trayectoria desde su fundación. Por el medio han pasado tantas cosas como una guerra civil y una larga y dictatorial posguerra, hasta poder volver a la democracia, con diferentes cambios de local social.

La Agrupación de Acuarelistas de Cataluña ha venido fomentando la estimación a su procedimiento artístico en los estudios que ha procurado siempre tener en sus sucesivos locales sociales.

La pintura a la acuarela, como se ha dicho, es de origen milenario. De los últimos siglos se conservan en perfecto estado acuarelas sobre papel pintadas el siglo XV (Albert Durero) y siglo XVIII (Turner). Naturalmente, era muy importante la calidad del papel especial y la composición de la pintura en la cual eran elementos naturales el agua, la miel y la goma, ingredientes inocuos. De aquella elaboración artesanal se ha llegado a la industrial con marcas que ofrecen las debidas garantías.

La Agrupación de Acuarelistas de Cataluña, ha venido presentando varias exposiciones de sus socios y sobre todo, anualmente, las muestras sociales seleccionadas, con la adjudicación de galardones.

La Agrupación de Acuarelistas de Cataluña ha organizado seis bienales con la concurrencia, por invitación, de participantes socios de diferentes agrupaciones de acuarelistas del Estado Español, Italia y México.

Sus presidentes, a lo largo de los años, han sido: Joan Baixas, Francesc Galofré, Pau Sabater, Manuel Risques, Lluís León Arnau, Aureli Pelàez de Ojeda, Tomàs Sayol, Josep Gaspar Romero, Josep Martínez Lozano, Vicenç B. Ballestar y, desde principios del año 2009, Josep Antoni Espinosa de los Monteros Sánchez.

Muy destacados artistas de la acuarela, de varias épocas, han sido o todavía son socios de la Agrupación de Acuarelistas de Cataluña.